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29 de junio de 2006

Medicos Paraguayos negados

Paraguay solicita becas de Medicina a Cuba y luego no reconoce a los médicos paraguayos egresados en ese país.

No existe peor gesto que la ingratitud por orgullo. Ni se brinda peor imagen de un país que cuando sus instituciones oficiales se contradicen, e incluso estorban unas a otras. No existe peor representante nacional que aquél que se desentiende de sus compromisos con su pueblo, y su entorno internacional. No existe pueblo más apagado e inerte, que aquél que no reclama su legítimo derecho.

Cuba viene otorgando becas de estudio de Medicina, a estudiantes paraguayos, hace casi 10 años. Desde la inauguración de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) en noviembre de 1999, en dicho país, (ante los presidentes de América Latina y España, durante la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado), hace seis años, Cuba otorga anualmente varias becas de Medicina por petición de Paraguay.

Los primeros becados paraguayos fueron 50, luego 80, 100, 120, 150, y la cifra sigue en aumento. Actualmente existen más de 700 paraguayos becados en dicho país. Paraguay es uno de los países más beneficiados por la solidaridad de Cuba, en la educación médica gratuita, sin mencionar las numerosas becas otorgadas para otras carreras.

Por otro lado, nuestro país, es uno de los que peor distribución de servicios médicos tiene en la región. Tenemos una enorme concentración de médicos en los grandes centros urbanos, y muy pocos distribuidos en las regiones más alejadas del interior del país. Existen puestos de salud con todo el equipamiento necesario, que se ven deteriorados por el abandono o la ausencia de profesionales médicos, en varias zonas de la geografía nacional. Esto desemboca en la inevitable complicación y derivación de pacientes, (cuyas patologías pudieran haberse evitado, detectado y tratado a nivel de atención primaria) a Centros de Referencia, donde muchas veces no pueden ser atendidos por estar sobresaturados de pacientes.

La carrera de medicina se limitaba, hasta hace unos años, a dos instituciones universitarias, y para el ingreso, era y sigue siendo indispensable pagar costosos cursillos privados, para salvar la brecha existente entre la deficiente preparación secundaria, y el nivel exigido en los exámenes de ingreso. O de lo contrario se debe asumir el alto costo de las cuotas de Universidades privadas. La posibilidad de elegir esta carrera está condicionada a la posibilidad económica de los postulantes, más aún, considerando algunas evidencias sobre la venta de los temas del examen de ingreso. Resultado: Se cierran las puertas de las instituciones educativas al sector de la población, que justamente representa a las comunidades más necesitadas de atención médica, por la elitización y discriminación económica existente.

El 90% de los becados a Cuba son de regiones alejadas de los centros urbanos de nuestro país, de escasos recursos, con excelentes expedientes académicos de educación secundaria. Los becados paraguayos en Cuba, demuestran espíritu de superación, ubicando cada año a nuestro país entre las delegaciones más destacadas a nivel académico, cultural y deportivo. La gran mayoría de los becados en dicha Escuela, volverán al país a reinsertarse en sus respectivas comunidades, cubriendo los numerosos vacíos existentes actualmente en cuanto a atención primaria de salud. Ni siquiera representarán una ¨competencia¨ para algunos profesionales que siguen viendo la Medicina con ojos mercantilistas, en las grandes ciudades.

Pero nuestro país, a través de algunas autoridades e instituciones continúa demostrando ingratitud, e indiferencia ante esta situación. Cada año los egresados en Cuba deben soportar numerosas trabas burocráticas, para poder obtener el reconocimiento de sus títulos. Por presiones de índole política y celo profesional, las instituciones universitarias nacionales, se niegan a reconocer los títulos, argumentando todo tipo de falacias dilatorias. Desde la duda de la autenticidad de los documentos totalmente legalizados traídos por los egresados, pasando por la desconfianza hacia la misma Institución que los formó, y la más retardataria discriminación ideológica, hasta la supuesta insuficiencia académica, en materias que lastimosamente nuestro país deja mucho que desear.

Así, desde el egreso de la primera promoción de médicos paraguayos de la Escuela Latinoamericana de Medicina, en agosto del 2005, hasta hoy, dichos profesionales médicos no pueden obtener el reconocimiento de sus estudios, en nuestro país.

Cuba, nación hermana, les brinda formación académica y humanitaria, sin discriminación política, cultural, religiosa o económica. Les facilita alimentación, vestimenta, atención médica, y bibliografía. Les obsequia un juego completo de libros médicos de primera necesidad, les entrega el Título y los demás documentos totalmente legalizados. De manera totalmente gratuita.

Paraguay, país natal, les niega el derecho a una atención médica gratuita, y cercana a sus comunidades, les niega el estudio de la profesión por limitaciones económicas. En la mayoria de los casos les niega asistencia alguna durante los seis años de estudio en Cuba, los difama a través de algunos medios, al regresar al país les cobra altos aranceles por trámites de legalización, que ni siquiera están bien establecidos, los prejuzga académica e ideológicamente, e intenta desacreditarlos ante la opinión pública, obstaculizando su habilitación como profesionales.

El Ministerio de Salud Pública de nuestro país, difunde constantemente su intención de utilizar los servicios de estos profesionales, por tener otro tipo de formación, adecuada a las necesidades de nuestro pueblo. Pero no hace nada para habilitarlos definitivamente para tal objetivo.

Nuestro país envía a jóvenes paraguayos a estudiar medicina en Cuba, bajo acuerdos de cooperación bilateral, a una Institución de carácter Internacional, sin ningún costo, ni riesgo. Y sin embargo una vez recibidos los médicos obstaculiza su inserción laboral en el país.

Por otro lado autoriza a tropas militares extranjeras, sin la anuencia de la opinión pública, a ingresar al país sin control alguno. Y a sus integrantes a realizar atención médica esporádica, también sin control alguno. No se les solicita el Título, ni se duda de su formación médica, que es muy diferente a la formación militar. Ni siquiera tienen en cuenta el no manejo del idioma, para poder realizar una correcta entrevista médica, y un buen diagnóstico.

No sorprende entonces, la acelerada y creciente emigración de nuestros valores humanos, sobre todo jóvenes, hacia otros países de la región y de Europa, donde encuentran mayores oportunidades de trabajo. No sorprenden las enfermedades reemergentes, ni las epidemias. No sorprenden los niños fallecidos, por desnutrición, o enfermedades prevenibles. No sorprenden los embarazos adolescentes ni las muertes de madres por complicaciones del embarazo. No sorprende el bajo rendimiento académico de nuestros escolares, por deficiencia nutricional o parasitismo. No sorprende la deserción escolar. No sorprende la alta tasa de alcoholismo, drogadicción, y suicidio.

Mientras las autoridades universitarias nacionales siguen jugando a comparar prestigio y tradición académica, entre una universidad y otra, por presiones políticas y celos profesionales. Mientras las autoridades nacionales se desentienden de la responsabilidad que tienen en este tema, delegándose la solución unas a otras. Nuestro pueblo se debate entre la vida y la muerte, por la escasez de cobertura médica accesible. Nuestros niños fallecen por falta de terapias, pero también por falta de prevención, promoción, y atención oportuna y adecuada a nivel primario.

Y nuestros jóvenes médicos formados en Cuba, capaces e interesados en brindarla, permanecen desempleados injustamente, a la espera de una definición, que se dilata principalmente por falta de Voluntad Política.

Querida patria, no nos desconozcas, también somos parte de tu esperanza…

MEDICOS PARAGUAYOS EGRESADOS EN CUBA

Fuente:
Periódico Guarara
[otros ruidos]
www.guarara.org
guarara@gmail.com

1 Comentarios:

Blogger JP dijo...

Estimados amigos: Estoy de acuerdo en que no se deben dejar a los paraguayos recien llegados y recibidos de medicina en Cuba, sin solucion a su situacion educativo-legal. Pero es importante aclarar que, debido a su situacion politica y economica, Cuba desarrollo un programa de medicina basado en la prevencion el cual es bastante diferente al programa que se dicta en paises como Brasil o Paraguay; en terminos tecnicos, los profesionales cubanos NO ALCANZAN a tener el nivel educativo que se imparte en el resto del continente. Me parece que se apresuran a criticar la no legalizacion de los titulos de estos "profesionales", antes de criticar deben tener en cuenta lo que acabo e describir, que justifica la actitud del MEC. Finalmente, pienso que la solucion a este situacion se divide en dos aspectos: Primero se debe informar a los futuros estudiantes sobre las "particularidades" del programa de medicina cubano y Segundo, se debe organizar un programa de integracion de los "medicos cubanos" cuando regresen al paraguay, en el que asistan a una entidad educativa (UNA, Ej.) y completen su programa profesional de acuerdo a las normas medicas que rigen en el Paraguay y demas paises de la region.

2:49 p. m.  

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